Historia

grabadodelsigloxviiiPensando en el territorio andaluz, adentrándonos en plena campiña sevillana, llegamos a un pintoresco enclave forjado a golpe de siglos de historia. Entre montículos de olivares, se alza señorial la noble figura de un pueblo que ha sabido conservar el aroma y el sabor del paso del tiempo… Marchena.

 

Ubicada geográficamente en pleno valle del Guadalquivir, es regada por uno de sus afluentes, el Corbones. Se encuentra a 59 km de Sevilla y a 90 km de Córdoba. Su término municipal es de unos 379 km² y su población actual de 20.000 habitantes.

 

fotocoleccion7A pesar de la llaneza de su relieve, destacan algunos enclaves de altitud media (no sobrepasan los 160 m.s.n.m) como las áreas urbanas de La Mota, San Agustín o San Miguel y los cerros del Capitán, Montemolín y Vico fuera de la población.

 

fotocoleccion8Estas elevaciones rompen la serenidad de un paisaje de sencilla complejidad orográfica, donde la fertilidad de la tierra bañada por el don del agua hizo que fuera un territorio de extrema riqueza desde época prehistórica. Por causas geológicas, posee diferentes tipos de suelo (arenosos en el sur del término y arcillosos dentro de la vega del Corbones) destinados a la agricultura y explotación económica, siendo el cereal y el olivar los cultivos por excelencia.

 

De todos es sabido que su estratégica situación la convirtió en enclave privilegiado desde la Edad del Bronce. A partir de aquí, fueron muchas las civilizaciones que la habitaron. Marchena fue neolítica, tartésica, turdetana, ibérica, cartaginesa, romana, visigoda e hispanomusulmana.

 

dscn5320Pero puede afirmarse que nuestra villa gozó de un origen urbano completamente islámico por las testificaciones que al-Idrisi y Ahmad al-Razi hacen de ella. Éste último, la menciona entre otros castillos del distrito de Carmona. Pero fue el notable filósofo Ibn Arabí quien cita, por primera vez, el nombre de nuestra ciudad llamándola Marssen’ah-al-zaituna, Marchena de los Olivos (para diferenciarla de la Marchena de la alpujarra almeriense) destacando su mezquita y madrasa difusora del pensamiento sufí, donde él mismo adquirió y desarrolló gran parte de sus conocimientos.

rondaalEs por eso que, un territorio tan rico como éste, no podía quedar exento de rivalidades y actividad bélica, por lo que su defensa debía estar garantizada por un sistema que fuera inexpugnable para la protección de tan magno tesoro: sus murallas.

Éstas siguen altivas haciendo alarde de lo que en su día fueron y defendieron. Testigos callados de terribles guerras, enfrentamientos hostiles, conquistas y rendiciones, asedios y asaltos, que han hecho de su historia y evolución, la propia configuración de un pueblo.

 

dscn5087La cerca que nos ha llegado no es exclusiva de un momento histórico, sino de la suma de siglos de ampliación y reconstrucción. Responde al modelo tradicional de las ciudades hispanomusulmanas y es una de las más extensas, con casi dos kilómetros de longitud, y mejor conservadas de la provincia junto a Carmona, Écija y Sevilla. De hecho, esta plaza, junto con las dos primeras ya nombradas, fue con diferencia uno de los lugares fortificados más importantes para la defensa de la “Banda Morisca”, exenta de la omnipresente jurisdicción sevillana, donde se constata además la existencia de una aljama más o menos numerosa al menos hasta 1264-1269.

 

torreoctQueda bien patentado, según el marco de recientes intervenciones arqueológicas, que los diferentes recintos de Marchena fueron construidos durante el periodo islámico, momento en que la villa comenzó a ser ciudad y a tener una población estructurada en diferentes servicios. Fue en época almohade cuando, coincidiendo con su desarrollo urbanístico, se la dotó de un amurallamiento propio, como sucedería con las cercanas Alcalá de Guadaira, Morón de la Frontera, Écija, Carmona, o la propia Sevilla. La muralla albergaría una población muy importante si tenemos en cuenta la magnitud de la misma y la comparamos con estas antiguas ciudades islámicas.

 

1Dado que la carencia de referencias escritas no permite delimitar la cronología de la construcción de la cerca, serán los estudios arqueológicos y los vestigios de los paramentos los que permitirán avanzar en la determinación de una fecha más precisa para situar el levantamiento de la edificación más emblemática de nuestra localidad. Los arqueólogos que han intervenido en diversos puntos de la muralla (García Vargas y Díaz Martín en la medina y, recientemente, Bellido Márquez en el Mirador Almohade), junto con el exhaustivo trabajo realizado por Ravé Prieto, coinciden en el carácter tardoalmohade de las fábricas, pudiendo corresponder al primer cuarto del siglo XIII.

recintoamuralladoEl recinto amurallado de Marchena fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1966. Fue levantado ex novo por los almohades para el amparo de la villa ante un posible ataque cristiano, como cerco defensivo del asentamiento y protección de la ciudad. Constaba de distintos recintos independientes, de los que destacamos dos de suma importancia:

El recinto de la «Alcazaba» (Al-gasaba) y el Recinto de la madina islámica o cerca principal

Y dos recintos secundarios:  El parque y los arrabales

grabadomadozHablar de Marchena es hablar de miles de años de historia. Se forjó a lo largo de los siglos y nació en la Edad Media. Aunque sabemos muy poco de su pasado medieval, son precisamente las etapas de construcción, reconstrucción, amplificación, destrucción e intervención de su recinto amurallado las claves decisivas de su historia para entender y justificar la mayor parte de sus actuales estructuras mentales, culturales, económicas y sociales.

La importancia de la muralla

Un territorio tan rico como éste, no podía quedar exento de rivalidades y actividad bélica, por lo que su defensa debía estar garantizada por un sistema que fuera inexpugnable para la protección de tan magno tesoro: sus murallas.
Éstas siguen altivas haciendo alarde de lo que en su día fueron y defendieron. Testigos callados de terribles guerras, enfrentamientos hostiles, conquistas y rendiciones, asedios y asaltos, que han hecho de su historia y evolución, la propia configuración de un pueblo.

Los distintos recintos

Recintos principales

-Recinto de “La Alcazaba” (Al-qasaba):

En él se encontraba el antiguo Alcázar.
Actuaba como eje administrativo de la madina (centro del poder político y militar) y controlaba los disturbios que se producían en la ciudad. Se ubicaba en la zona más elevada (“La Mota”). Poseía muralla propia independiente, de   planta poligonal irregular con tendencia a la eliminación de esquinas para conseguir un conjunto ovalado en su perímetro y lograr una mayor facilidad en su defensa.

-Recinto de «la madina» islámica:

Es la cerca principal: Estaba rodeado por una muralla de planta irregular que se adaptaba a la topografía del terreno. De forma más o menos redondeada, destacaban poderosas torres rectangulares y una serie de puertas que comunicaban con los caminos que llevaban a las principales ciudades colindantes.

 Recintos secundarios

-Recinto de “El parque”:

De función y datación incierta, quedaba a extramuros accediéndose a él a través de un arco apuntado conocido como “El Portillo”. Protegía una gran alberca que abastecía de agua a la Mota. Podría pertenecer a un momento islámico final o cristiano inicial. Estaba fortificado y a mediados del siglo XVII se convirtió en parque de recreo.

-Recinto de “Los Arrabales”:

Recintos amurallados de menor entidad. De épocas avanzadas, no se puede atestiguar un pasado islámico. Ciertos documentos atestiguan que sirvieron como medidas contra la peste que asoló Sevilla en 1649.

mapa

La Alcazaba

Alcazaba y la Mota

La Madina

Madina

El Parque

El parque

Los Arrabales

Los arrabales