Arco de la Rosa (Puerta de Sevilla)
Esta localidad soportó durante siglos diversas guerrillas fronterizas. Fue tras la gran devastación sufrida en Marchena en 1368 por Muhammad V, cuando se hizo necesaria una urgente reparación de su cerca, que vino de la mano de don Pedro Ponce de León, V Señor de Marchena, a través de una bula otorgada por el papa Martín V para la reedificación de los muros de esta villa.
La reforma consistió en poner en marcha un programa constructivo que iba desde el entorno de la Puerta de Sevilla (conocida actualmente como Arco de la Rosa), torres cuadrangulares, lienzo, así como todas las torres semicirculares repartidas por el perímetro amurallado, concluidas en 1430.
Esta importante reparación devolvió a Marchena su carácter fortificado, haciendo que el castillo de la Mota fuera elegido por los Reyes Católicos y don Rodrigo Ponce de León para dirigir gran parte de las operaciones militares contra el Reino de Granada en 1485.
Es una puerta dispuesta "en quiebro" y cumple todos los requisitos que recomendaba Vitruvio. Se abre a través de un acceso en arco de herradura sin apuntar enjarjado de sillería, en el que destacamos la disposición de las dovelas.
Se encuentra flanqueado por dos esbeltas torres que presentan sillares en sus esquinas y, a modo decorativo, fustes de columnas marmóreas de acarreo romano. Destacan elementos góticos como marcas de canteros, gárgolas, saeteras y el escudo de armas sobre la clave del arco.
Recibe su nombre por una leyenda que cuenta que una princesa mora lanzaba rosas a un soldado cristiano desde lo alto de la muralla, fruto de un amor imposible. El rigor histórico nos dice que dicha denominación se debe a la colocación de un cuadro de la Virgen conocida como 'Virgen de la Rosa'.




